Industria Textil
LA REALIDAD Y LA TENDENCIA DE DESARROLO DE LA INDUSTRIA TEXTIL DE CHINA
En los 21 años comprendidos entre 1980 y 2001, el monto total de la exportación de los productos textiles del mundo aumentó en un 258%, 48 puntos porcentuales más que el 210% del incremento del comercio mundial de exportación en el mismo periodo del tiempo. Se prevé que para el año 2004, el volumen del comercio de fibras, textiles, vestidos y artículos para la decoración familiar alcanzaría a 380 mil millones de dólares. El comercio internacional ha promovido la división de trabajo y el reajuste sectorial de las industrias textiles de todo el mundo. En la actualidad, Europa Occidental, América del Norte y Japón son los principales mercados de consumo de los productos textiles e indumentarios, mientras que los países en vías de desarrollo encabezados por China constituyen el centro mundial de fabricación de dichos artículos.
A partir del año 1991, el valor total de la industria textil de China registró un crecimiento anual medio del 9,9%, lo cual es un poco mayor que el crecimiento del PIB del 9,3% en el mismo período del tiempo. La entrada completa de la industria textil china en la etapa de crecimiento rápido se inició en el 1998, año en el cual, el Gobierno chino promulgó una serie de políticas en aras de cubrir el déficit y solucionar los problemas de la industria textil. Aparte de ello, el capital social vio buenas perspectivas en la cancelación de las cuotas para el año 2005, lo cual condujo al fuerte aumento de las inversiones en el sector textil. En el año 2006, el sector en su conjunto logró unas rentabilidades de 44 mil 400 millones de dólares, cifra que fue 89,2 veces la del año 1998. Se prevé que en el futuro, la tendencia al alza se mantendrá durante largo tiempo.
Destacadas ventajas sectoriales
La industria de textiles y vestidos es una industria típica de uso intensivo de manos de obra, cuyas características de bajo consumo energético, alta tasa de empleo y estrecha relación con la agricultura corresponden a las realidades nacionales de China. Al mismo tiempo, los factores internos de la industria textil china tales como conocimientos, tecnologías y calidad de manos de obra se potencian con rapidez, y la capacidad de las empresas chinas de absorción y repartición de costes se vuelve cada vez más fortalecida.
Por el presente, las realidades nacionales de China son: ricos recursos laborales, elevada tasa de desempleo y alta presión de empleo; escasos recursos naturales e insuficiencia de las energías; agudo problema en la agricultura; quedándose rezagado en el área de alta tecnología, requiere de una gran cantidad de tecnologías y equipos importados como sustento para la modernización del país.
Las características de la industria textil de China:
1. una industria típica de uso intensivo de manos de obra. Según las estadísticas, cada 100 millones de yuanes de activos fijos absorben la siguiente cantidad de empleados: la industria textil, 1876 personas y la industria indumentaria, 4464 personas, que representan respectivamente 2,01 veces y 4,79 veces del promedio de las industrias de la nación, 932 personas. El desarrollar las industrias textil e indumentaria corresponde a la realidad del exceso de manos de obra de China.
2. una industria de bajo consumo energético y poca contaminación. En el 2001, el consumo energético de las industria textil e indumentaria por cada cien millones de yuanes de valor agregado industrial (en carbón estándar) fue por separado 1,93 y 0,48, suponiendo respectivamente el 59% y el 14,7% del promedio de las industriales nacionales. La larga cadena industrial textil-indumentaria es inocua al medio ambiente y pertenece a la industria verde, salvo el eslabón de estampado y teñido (en la actualidad, la nueva tecnología ha logrado eliminar paulatinamente la contaminación conllevada por el estampado y teñido). El hecho de que las metrópolis modernas como Shanghai y Shenzhen consideren a la industria de confecciones de vestidos como Industria de la Ciudad pone en manifiesto lo arriba mencionado.
3. una industria estrechamente relacionada con la agricultura. En el 2003, la industria textil de China consumió 6 millones 200 mil toneladas de fibras naturales (algodón, lino, seda y lana, etc.), concerniéndose a la subsistencia de 100 millones de habitantes rurales del país. Según los datos de la FAO, en caso de que un agricultor abandone la tierra cultivable para dedicarse a la industria textil, el coste de oportunidad es 0,2 hectáreas en China, 57,8 hectáreas en Estados Unidos, 19,6 hectáreas en Francia, 2,8 hectáreas en México y 1,7 hectáreas en Turquía. El desarrollo de la industria textil e indumentaria promoverá el proceso de urbanización e industrialización del campo de China.
De ahí se traduce que, la textil es una industria correspondiente a las realidades nacionales de China.
La textil es una industria de destacadas ventajas comparativas de China en el plano internacional.
En primer lugar, China posee abundantes materias primas. La producción china de fibras pasó de los 3 millones 470 mil toneladas en 1980 a los 20 millones de toneladas en 2003, llegando a ocupar el 30% de la producción mundial. De entre esta cantidad, la de algodón y fibras químicas representan respectivamente el 26% y el 28% de la producción total de dichos rubros, encontrándose en el primer lugar mundial. Y la cantidad de otros tipos de fibras producidas por China tales como ramio, seda natural y cachemira llega a ser el 80% de la producción mundial. En segundo lugar, la industria textil de China cuenta con una fuerte capacidad complementaria para la producción de upstream y downstream. De hilado y tela del upstream a vestidos y diversos productos confeccionados del downstream, la producción china siempre se encuentra en el primer puesto mundial. Y lo más importante es que los recursos laborales chinos de buena calidad y bajo precio han contribuido en grandes medidas a las ventajas comparativas del país a nivel internacional. China se ubica en la primera fila mundial por las cualidades integrales de sus trabajadores textiles, en lo que respecta a sus destrezas técnicas, laboriosidad y disciplina. Hasta hoy en día, China ha sido el primer exportador mundial de productos textiles y vestidos durante más de 10 años, cuya diferencia con otros países viene en constante aumento. Si tomamos en cuenta que la mayoría del comercio de Hongkong es el comercio de tránsito de productos de la parte continental, China se queda aún más por delante de otros países. Esto pone de manifiesto la competitividad internacional de la industria textil de China.
La exportación promoverá el desarrollo sostenido y acelerado de la industria textile
Lo que merece la atención es que la eliminación de las cuotas no significa que todas las empresas chinas de la industria textil experimenten un gran aumento en su exportación, y al revés, la competencia será aún más enconada, ya que las cuotas son trabas para las empresas aventajadas, pero para las empresas desfavorecidas son protecciones. Tras el levantamiento de las cuotas, la ampliación del espacio del mercado promoverá el rápido crecimiento de las empresas aventajadas, mientras que las desfavorecidas son propensas de ser eliminadas de la competencia. Desde el punto de vista de la industria en su conjunto, la importación será el principal factor promotor de la exportación en los próximos años. Se prevé que la exportación china de textiles y vestidos mantendrá un crecimiento del 30%, conllevando un aumento de más del 15% del ingreso de la venta y la rentabilidad de toda la industria.
El bloque textil se traduce en tres tipos de empresas, a saber, las de fibras, de telas y de vestidos. Dadas las características de dicho bloque, las barreras para la entrada de las empresas productoras de fibras son altas, las cuales son sensibles al cambio de los precios de materias primas, cuyos resultados son bien fluctuantes; el valor de mano de obra en los costes de las empresas indumentarias es muy alto, permitiendo que la ventaja china de mano de obra barata sea puesta en pleno juego, y por lo tanto, son notorias sus ventajas comparativas en el plano internacional.
Sin embargo, la mayoría de las empresas indumentarias chinas utiliza signos pegados, cuya venta en el mercado doméstico aún no ha logrado el efecto de más pago para la adquisición de productos de marcas. Por otro lado, el umbral para el acceso a la industria textil es bajo y la competencia de precios constituye la manera principal, y por lo tanto, la expansión de las operaciones primordiales de las compañías indumentarias se ve restringida. Las compañías de telas constituyen el eslabón medio de la cadena industrial y el rápido desenvolvimiento de la industria indumentaria implica una fuerte demanda de las telas. En la actualidad, más del 50% de las telas de los vestidos exportados dependen de la importación. China toma a la sustitución de la importación con telas domésticas como una de las políticas sectoriales. La industria de telas de vestidos se caracteriza por la alta dependencia de la competencia tecnológica, elevadas barreras sectoriales y restricciones de venta flexibles, por lo cual le es fácil mejorar los resultados operacionales mediante el aumento de la producción. Por eso, en el bloque textil de China se contemplan buenas perspectivas de las compañías de telas y las compañías complementarias de upstream y downstream.
Las oportunidades y los desafíos para la industria textil de China.
En el día de hoy, la industria textil de China enfrenta tanto oportunidades y desafíos, sea por los factores internos como por los externos, sea por el entorno doméstico como por el internacional.
En el 2006, en el plano doméstico, el acelerado desarrollo socio-económico planteó nuevos requerimientos a la industria textil con respecto al nivel de la industrialización y el fomento de las responsabilidades sociales, entre otros aspectos. Por un lado, el 70% u 80% de los empleados de la industria textil de China son trabajadores emigrados del campo, cuya cantidad totaliza los 14 millones de personas. Se trata de un tema de responsabilidad social de vital importancia y está estrechamente relacionado con el desarrollo armonioso de la sociedad china. Por otro lado, el Gobierno y el círculo comercial de China atribuyen una creciente importancia a los costes sociales como los recursos y el medio ambiente, por lo cual no se le permite a la industria textil sacrificar el medio ambiente para su propio desarrollo. Todo esto son factores que han conducido al aumento de costes de las empresas.
En cuanto al entorno internacional, las medidas de proteccionismo comercial y las barreras tecnológica y arancelaria de índole y modalidad bien variadas que existen en el mercado internacional dificultan el desarrollo de las empresas textiles chinas. El 2006 es el año en que la industria textil de China sufrió relativamente más fricciones comerciales, país que a la vez de sufrir las salvaguardias de los principales mercados de América y Europa, vivió una serie de problemas traídos por la elevación del precio del petróleo y la revaluación de Renminbi.
Pese a estos desafíos, la exportación de la industria textil de China alcanzó 147 mil millones de dólares en 2006, con un crecimiento del 25% en comparación con 2005, cuya razón principal consiste en el considerable aumento de la magnitud del valor de los productos de exportación y en los notorios efectos surtidos por la diversificación de la exportación. En el 2006, las empresas chinas de textiles exportaron en total 101 mil 100 millones de dólares en los mercados fuera de América y Europa, suponiendo un incremento del 27,27%. Las compañías textiles de China cuentan con las ventajas de recursos humanos, del medio ambiente y de las infraestructuras, y además el mercado chino en sí constituye una fuerte atracción, ventaja que otros países no la tienen.
Efectivamente, la industria textil de China es la industria más competitiva del país comúnmente reconocida por el mundo, la cual está ofreciendo productos de calidad y modelo bien variados con precios aventajados en concordancia de las demandas de las diversas regiones del mundo.
Bajo las circunstancias de la coexistencia de oportunidades y desafíos, en la industria textil de China aparecieron factores bien positivos tanto internos como externos en el año 2006.
Por un lado, el continuo desarrollo de la economía china hace que se vuelva más notorio el efecto promotor de las demandas domésticas en las industrias. Conforme a las reglas de desarrollo de los países desarrollados y los industrializados del nuevo tipo, la elevación del nivel de consumo indumentario registrará una considerable aceleración una vez que el PIB per cápita de China alcance los 1000 dólares. Aparte de los productos indumentarios, el papel impulsor de las demandas domésticas también se traduce en el amplio espacio de desarrollo del mercado doméstico en los ámbitos de los textiles de uso industrial, nuevos materiales y los productos de materiales fibrosos de uso industrial, militar, agrícola y farmacéutico.
Por otro lado, las principales empresas de la industria textil vienen desempeñando un papel cada vez más relevante. En el 2006, las empresas textiles, cuyas ganancias de venta sobrepasan el 10%, son 3364, ocupando el 8,53% de la cantidad total de las empresas de dicha industria. Esta parte de empresas ostenta una tasa de rentabilidad media del 14,34%, mientras que la de todo el sector es del 3,65%. Los activos, el volumen total de producción, las ganancias y el número de empleados de estas empresas constituyen respectivamente el 8,90%, 10,10%, 39,72% y 8,87% de la totalidad de la industria textil.
Asimismo, una gran cantidad de pequeñas empresas textiles juegan un importante papel en la ampliación de la cobertura de empleo y en la solución de los problemas de bienestar del pueblo. Estas empresas cuentan con un apoyo cada vez más enérgico por parte del Gobierno y su competitividad viene en constante afianzamiento.
Además, hacemos continuos esfuerzos por construir nuestras propias marcas de la industria textil, de lo cual los efectos de marcas de las compañías indumentarias son más destacados. En la actualidad, los productos de marcas propias han ocupado considerables cuotas en las ciudades del segundo plano y en los mercados de categoría intermedia de las ciudades de primer plano. Aunque su cuota en los mercados de alta categoría aún es limitada, han registrado importantes avances en comparación con la de hace 5 años. La industria textil de China se encuentra, por el presente, en el momento de asentar la base para las marcas nacionales, cuya estrategia de marcas ha de basarse en el mercado doméstico para luego insertarse paulatinamente en el mercado internacional. Un grupo de empresas chinas sobresalientes han dado los primeros pasos para hacer distribución transnacional, buscar recursos de diseño en ultramar, desarrollar red de marketing y proceder con la adquisición y fusión de marcas, transformando el modelo unitario de hacer inversión en el exterior.
La autodisciplina de la industria textil de China también se ha fortalecido en mayores medidas, la cual incluye los siguientes cuatro contenidos: primero, la autorrestricción; segundo, la protección de la propiedad intelectual; tercero, el fomento de las responsabilidades sociales de las empresas; cuarto, la regulación y el autocontrol en el comercio internacional. Con estricta autodisciplina y bajo la orientación de las organizaciones textiles de diversas regiones y de sectores detalladamente clasificados, las empresas textiles de China participan activamente en la cooperación y la competencia internacionales.





