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Agricultura

Updated:2010-04-19

NUEVAS CARACTERISTICAS DE LA DEMANDA Y LA OFERTA DE ENERGIAS DE CHINA

Al entrar en el siglo XXI, en el proceso de la industrialización y la urbanización de China se ha registrado una mayor celeridad y la demanda y la oferta de energías del país ostenta un crecimiento sin precedentes. Vista la situación de desarrollo de los últimos 5 años, las características generales de la demanda y la oferta de energías de China se pueden resumir en los siguientes aspectos:

1. Aceleración de la producción y el consumo energéticos

Del 1985 al 2000, China mantuvo un promedio de crecimiento anual del 5% por término del volumen del consumo energético. A raíz del año 2000, el consumo energético contempla un rápido aumento con una velocidad anual media del 10%, la cual supera la velocidad del crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) del país en el mismo período del tiempo. En el año 2006, la cantidad de energías consumidas fue de 2 mil 456 millones de toneladas de carbón estándar, cifra que fue de 1,75 veces la del año 2000, con un aumento absoluto del consumo energético del mil 50 millones de toneladas de carbón estándar. De dicha cantidad, el consumo de carbón aumentó en un 64%, el de petróleo creció en un 45% y el de electricidad incrementó en un 85%.

Motivada por la demanda energética, la producción de energías registra un aumento acelerado. En el 2005, la producción de energías de China totalizó los 2 mil 61 millones de toneladas de carbón estándar, con un aumento de 771 millones de toneladas de carbón estándar en comparación con el año 2000. De entre esto, la producción de carbón registra un crecimiento anual medio del 9,8%, llegando a 2 mil 205 millones de toneladas, incrementado en mil millones de toneladas en comparación con el año 2000; la cantidad de electricidad generada contempla un incremento anual del 13%, ascendiendo a 2 billones 500 mil 260 millones de kilovatio-hora, con un aumento de un billón 144 mil 660 millones de kilovatio-hora; la producción petrolera llegó a 181 millones de toneladas en el 2005, aumentada en 18 millones 353 mil toneladas en comparación con el año 2000, con un promedio de crecimiento anual del 2,2 %.

Se necesita destacar que, restringido por los recursos, el crecimiento de la producción de crudo de China no es considerable, el cual, durante 14 años consecutivos, se encuentra por debajo de la magnitud de aumento de la demanda de consumo. Si bien la suma de producción energética china incrementa conforme al aumento de la demanda, la brecha entre la estructura de la demanda y la de producción se vuelve cada vez mayor con el aumento de la demanda. Por ejemplo, la proporción de carbón en la suma de consumo energético es cada vez menor a la proporción carbonera en la suma de producción energética, mientras que la proporción de petróleo en el conjunto del consumo energético es cada vez mayor a la en el conjunto de producción energética, cuya tasa de autoabastecimiento se reduce de año en año.

Debido a que el aumento del consumo energético es superior al crecimiento económico, el consumo energético por unidad de PIB de diez mil yuanes finalizó la tendencia al bajo a lo largo de los 22 años consecutivos a raíz de la reforma y apertura, registrando un aumento paulatino desde hace 4 años. Esta transformación ha planteado un grave desafío al objetivo chino de duplicar la producción energética y cuadruplicar el PIB para el año 2020.

2. Destacada contradicción de la insuficiencia de los recursos petroleros y el creciente grado de dependencia de la importación

Antes del año 1990, la contradicción de la demanda y la oferta de energías de China se traduce principalmente en la suma de la demanda y la oferta de energías, por lo tanto, la materialización del equilibrio fundamental de la suma ya podrá satisfacer la demanda energética de China. Sin embargo, con el desarrollo económico y la transformación de la estructura sectorial, la demanda china de petróleo viene en constante aumento y la estructura de la demanda energética experimenta un cambio progresivo. A lo largo de los últimos 10 años, a pesar de que la producción y la capacidad constructiva de energías de China han experimentado una enorme potenciación, las reservas petrolíferas chinas son limitadas. Sobre todo, algunos de los principales campos petroleros del país se encuentran en su etapa media o final de explotación, y los recursos de petróleo no son suficientes para sustentar la creciente demanda petrolera que aumenta con rapidez. La estructura de producción energética no es capaz de transformarse en concordancia con el cambio de la estructura de demanda, lo cual conduce a la contradicción estructural de la demanda y la oferta de energías. No nos queda otra medida que depender de la importación petrolera para solucionar dicha contradicción, cuya cantidad es cada vez mayor con el crecimiento económico. En el año 2005, la cantidad neta de importación petrolera de China alcanzó a los 143 millones de toneladas, ocupando el 43,9% del consumo total de petróleo del país, y el 9,2% de la suma de consumo energético, registrando respectivamente un crecimiento del 36,3% y el 7,9% en comparación con el año 1995. La importación de petróleo ocupa el 8% del monto de importación de China.

Según las condiciones de los recursos, las tecnologías de producción y el grado de mercantilización de las energías de carbón, crudo, gas natural, hidroelectricidad, electricidad nuclear y electricidad eólica, en un corto plazo, sólo es posible aumentar rápidamente la producción de carbón, mientras que es difícil sustituir en grandes medidas la demanda del consumo energético, cuya fuerza motriz es combustibles líquidos. Por lo consiguiente, la importación de petróleo de China persistirá. En el año 2006, la importación china de crudo fue de 145 millones 180 mil toneladas, aumentada en 15,7%, o sea, 18 millones 360 mil toneladas en comparación con el 2005; la importación china de carburante fue de 36 millones 380 mil millones de toneladas, registrando un incremento de 4 millones 950 mil toneladas comparada con el 2005, lo cual significa que la importación de carburante pasó de una reducción del 17% del año anterior a un crecimiento del 15,7%. Motivados por los factores del considerable crecimiento de la importación, el incremento paulatino de la demanda y el aumento de las reservas, el grado de dependencia china de los recursos petroleros exteriores ha registrado una notable elevación. En el año 2006, el grado de dependencia china de los recursos petroleros exteriores fue del 45%, aumentando en 2,7 puntos porcentuales en comparación con el año 2005.

[nota: grado de dependencia a los recursos exteriores = cantidad de importación ÷ (producción + importación
exportación) × 100%].

El depender de la importación de petróleo para lograr el equilibrio de la demanda y la oferta energéticas significa que el equilibrio de la demanda y la oferta energéticas de China ha pasado del modelo del equilibrio cerrado a un modelo abierto. En la actualidad, el volumen neto de importación de petróleo de China ha superado la producción petrolera conjunta de Kuwait y Omán en un año entero, ubicándose en el segundo puesto mundial. Con el aumento de la cantidad importada, las relaciones de la demanda y la oferta de energías mundiales y los factores que las influencien resultan ser cada vez más importantes para China.

3. La elevación de los precios de las energías no ejerce enormes influencias en las rentabilidades industriales en su conjunto ni en la vida del pueblo.

Bajo la influencia de las relaciones de demanda y oferta domésticas y el precio internacional de petróleo, los precios de las energías de China experimentan un ascenso general en los últimos 6 años. El precio de carbón registra un gran aumento y el precio de petróleo es de un incremento aún mayor debido a las influencias del precio internacional de petróleo, mientras que el margen de crecimiento del precio de electricidad no es considerable en comparación con ellos.

La elevación de los precios de las energías logra, en cierto sentido, la redistribución de los ingresos nacionales y los recursos. A lo largo de los últimos años, el aumento de los precios de las energías conlleva un notorio incremento de las rentabilidades económicas de las industrias energéticas. La industria de carbón, tras experimentar el período sumamente difícil de duración de más de tres años comprendidos entre la segunda mitad del año 1997 y el año 2000, empezó a salir de su punto más bajo desde el 2001, cuyas ganancias económicas volvieron a subir. En el 2005, las empresas carboneras del país lograron unas rentabilidades de 7 mil 360 millones de dólares, con un incremento del 78,8% en comparación con el mismo período del año anterior. Y el valor agregado de la industria petroquímica registró un incremento del 26,9%, cuyo volumen de venta creció en un 34,8%, con un aumento del 32,3% por término de ganancias. Mientras que la industria de electricidad, afectada por la elevación del precio del carbón, experimentó pequeño incremento en sus rentabilidades.

El aumento de los precios de las energías ha ejercido también ciertos efectos negativos en los costes de producción empresarial y en la vida del pueblo. Sin embargo, no ha causado la reducción general del nivel de ganancias de los sectores industriales. A partir del año 2002, el nivel del aumento del índice de precios de consumo de los habitantes urbanos se encuentra muy por debajo del incremento del índice de ingresos. Por lo tanto, en los últimos 5 años, la elevación en ciertas márgenes de los precios de las energías en China no ha dejado impactos negativos notorios en la producción industrial ni en la vida del pueblo, lo cual pone de manifiesto que aún queda cierto espacio para el ascenso de los precios de las energías de China.

industrial ni en la vida del pueblo, lo cual pone de manifiesto que aún queda cierto espacio para el ascenso de los precios de las energías de China.

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